Usando la ciencia ciudadana para identificar ballenas francas australes en la Patagonia

La becaria del Marine Conservation Action Fund, Florencia Vilches, junto con colegas del Instituto de Conservación de Ballenas, está trabajando con guías locales de avistaje de ballenas para ayudar a conservar las ballenas francas australes de la costa argentina.

By New England Aquarium

wave
See caption below
Crédito: Instituto de Conservación de Ballenas.

Esta publicación forma parte de una serie sobre proyectos apoyados por el Fondo de Acción para la Conservación Marina (MCAF) del Acuario de Nueva Inglaterra. A través del MCAF, el Acuario ofrece apoyo multifacético a líderes de países de ingresos bajos y medios que lideran iniciativas comunitarias de conservación de los océanos. 

Read this blog in English here.

Desde 1996, el Instituto de Conservación de Ballenas en Argentina se ha dedicado a la protección de las ballenas y sus hábitats mediante la investigación y la educación.Estudiamos a las ballenas francas australes en Península Valdés (Patagonia), siguiendo la vida de individuos a lo largo del tiempo mediante la fotoidentificación, un método que funciona como una huella digital humana, ya que cada ballena tiene un patrón único de callosidades en la cabeza.

Al menos una vez al año se toman fotografías aéreas de las ballenas desde un avión o un dron. Estas imágenes nos ayudan a identificar individuos nuevos o ya conocidos, registrar su sexo, edad, condición corporal y si tienen crías. Este estudio forma parte del Programa de Investigación de Ballena Franca Austral, iniciado en 1970 por el Dr. Roger Payne y dirigido por la Prof. Victoria Rowntree (Ocean Alliance) y el Dr. Mariano Sironi (ICB).

Patrones de callosidades de ballenas francas australes del Atlántico Sudoccidental. Crédito: Instituto de Conservación de Ballenas

Actualmente, nuestra base de datos de largo plazo incluye información de más de 5.000 individuos identificados. Esta base constituye un recurso fundamental para estudiar la abundancia poblacional, el éxito reproductivo, la supervivencia y otros temas de investigación. Con 55 años de historia, es el proyecto científico de investigación sobre ballenas basado en fotoidentificación más antiguo del mundo y provee una fuente continua de datos no solo para la investigación científica sino también para promover esfuerzos de conservación y actividades de divulgación.

En 2016, lanzamos un proyecto de ciencia ciudadana en colaboración con la Asociación de Guías de Avistaje de Ballenas de Puerto Pirámides para incorporar fotografías de ballenas tomadas desde embarcaciones turísticas a nuestro catálogo de relevamientos aéreos. A través de esta iniciativa, la comunidad local participa activamente en la investigación y conservación de la ballena franca austral, una especie estrechamente ligada a la identidad, la cultura y la economía turística de Puerto Pirámides. Gracias al apoyo de MCAF, el proyecto se expandió en 2022, fortaleciendo las capacidades locales mediante la formación de un equipo completo de investigadoras argentinas especializadas en fotoidentificación de ballenas francas, liderado por la Fellow de MCAF Florencia Vilches. Recibimos más de 460.000 fotografías aportadas por guías de avistaje de ballenas, a partir de las cuales identificamos 278 individuos nuevos para incorporar a nuestro catálogo, así como 122 individuos conocidos que habían pasado inadvertidos durante nuestros relevamientos aéreos.

Madre y cría de ballena franca austral junto a una embarcación de avistaje en Puerto Pirámides, Península Valdés, Argentina. Créditos: Stephen Johnson

Las crías son particularmente difíciles de identificar en fotografías aéreas porque sus cabezas pequeñas y los patrones de callosidades aún en desarrollo no presentan suficiente detalle, especialmente en imágenes analógicas más antiguas. Por esta razón, la mayoría de las ballenas no son identificadas durante su primer año de vida, lo que hace que las fotografías tomadas desde embarcaciones sean especialmente valiosas. Entre las fotos aportadas al proyecto de ciencia ciudadana se encontraba una imagen tomada en 2007 por el guía Stephen Johnson, que mostraba a una pequeña cría nadando junto a su madre. Gracias a este proyecto identificamos a esa cría como la ballena A2226. Si bien ya había sido registrada en nuestros relevamientos aéreos de 2008 y 2016 como juvenil y adulta, respectivamente, la fotografía de Stephen nos permitió determinar su año de nacimiento y vincularla con la hembra A0645, su madre. Como resultado, ahora sabemos que A2226 tiene 19 años y pertenece a una familia que seguimos desde la década de 1970.

Arriba: la ballena A2226 como cría, fotografiada por el guía y fotógrafo de avistaje Stephen Johnson en 2007; Abajo: la ballena A2226 como madre, fotografiada durante el relevamiento aéreo anual del ICB en 2016. Gracias a la foto de Stephen supimos que A2226 nació en 2007 como hija de la ballena A0645, por lo que fue renombrada A0645-07. Créditos: Arriba, Stephen Johnson; Abajo, Instituto de Conservación de Ballenas.

Un caso similar es el de “Espuma”. En 1994 fue fotografiado desde el aire cuando era una cría. Aunque su patrón de callosidades no era claramente visible, su inusual coloración gris —mayoritariamente blanca con manchas negras— lo hacía distinguible, lo que nos permitió asignarle un número de identificación. Al año siguiente, fotografías tomadas de cerca por el capitán de avistaje Rafael Benegas captaron detalles más finos de su pigmentación. Esas imágenes hicieron posible relacionarlo con fotografías tomadas 22 años después, cuando fue instrumentado como parte del proyecto de seguimiento satelital Siguiendo Ballenas. Sin la contribución de los fotógrafos del avistaje de ballenas, esta conexión a lo largo de décadas no habría sido posible. Espuma se convirtió en una ballena icónica dentro de la comunidad local y pertenece a una familia en la que se han documentado cinco generaciones en nuestro catálogo.

Izquierda: Espuma como juvenil, fotografiado por el capitán Rafael Benegas en 1995; Derecha: Espuma como macho adulto fotografiado durante la colocación de un transmisor satelital por el equipo de Siguiendo Ballenas en 2017. Créditos: izquierda, Rafael Benegas; derecha, Siguiendo Ballenas.

En 2026 estamos entusiasmados de continuar este proyecto con el apoyo de MCAF, lo que nos permitirá sostener y ampliar esta iniciativa de ciencia ciudadana. Durante esta próxima etapa continuaremos el análisis incorporando fotografías tomadas con drones, ya que muchos fotógrafos de la comunidad de avistaje de ballenas utilizan ahora esta tecnología y las imágenes obtenidas son de mayor calidad.

  • El conocimiento científico generado por investigadores del ICB y la comunidad local se utiliza para desarrollar materiales de divulgación que se exhiben en las oficinas y embarcaciones de avistaje de ballenas.
    El conocimiento científico generado por investigadores del ICB y la comunidad local se utiliza para desarrollar materiales de divulgación que se exhiben en las oficinas y embarcaciones de avistaje de ballenas. Créditos: Instituto de Conservación de Ballenas
  • El conocimiento científico generado por investigadores del ICB y la comunidad local se utiliza para desarrollar materiales de divulgación que se exhiben en las oficinas y embarcaciones de avistaje de ballenas.
    El conocimiento científico generado por investigadores del ICB y la comunidad local se utiliza para desarrollar materiales de divulgación que se exhiben en las oficinas y embarcaciones de avistaje de ballenas. Créditos: Instituto de Conservación de Ballenas

/

Todo el equipo del ICB extiende su más sincero agradecimiento a MCAF por el apoyo continuo a este proyecto, que no solo fortalece nuestro Programa de Investigación de Ballena Franca Austral sino también nuestro vínculo con la comunidad local.  Para obtener más información sobre el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) y su Programa de Adopción Ballena Franca Austral, que apoya la investigación científica en curso, la conservación y las acciones de divulgación centradas en las ballenas francas australes, visite https://ballenas.org.ar/.

wave
wave

Supporting Locally-Led Ocean Action Worldwide

The New England Aquarium’s Marine Conservation Action Fund is a small grants and fellowship program that provides support for community-based projects spearheaded by local conservation leaders in low- and middle-income countries around the globe.